Los conductores de vehículos de 4 ruedas deben prestar especial atención. Algunas recomendaciones de la DGT para estos y para los motociclistas son:
-Mirar por los espejos retrovisores es más importante que nunca. El tamaño de una moto es mucho menor que el de un coche y es muy fácil que quedan ocultas en los ángulos muertos de visibilidad.
-Los conductores no son adivinos, ni los de motos ni los de coches. Es fundamental que indiquemos cualquier maniobra al circular. Girar de forma inesperada en una calle o al encontrar aparcamiento puede sorprender a un motorista y acabar en un fatal accidente.
-Al abrir la puerta del coche sueles mirar si viene un coche. Pero ¿y si viene una moto?
Ellas pueden caber donde nunca lo haría un coche.
-Quienes se arriesgan saltándose un cruce con el semáforo en ámbar es porque cuentan con el tiempo que los otros coches tardarán en arrancar. Pero con las motos este calculo falla, porque son más rápidas y ágiles.
-Las motos no llevan una carrocería que envuelve como un coche, eso tiene sus ventajas, pero también inconvenientes, por eso los motoristas deben protegerse con la indumentaria adecuada.
-La no utilización del casco incrementa un 40% las lesiones craneales graves y reduce más de un 20% la probabilidad de salir ileso.
Quienes manejan las motos deben hacerlo con la máxima atención, y el resto de vehículos tener en cuenta que necesitan especial consideración. Porque son menos visibles y más vulnerables. Si todos pensamos en ello, todo irá sobre ruedas.















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