El día de ayer fue un día lleno literalmente de “todo”: Rodada, fiesta, comida, alcohol, amigos, sorpresas, enojos, corajes, aventuras, caídas, levantadas, etc.
Hoy puedo contar lo que el “matrimonio” o “pareja quiere decir para mi”
Matrimonio para mi es cuando el camino ya no tiene salidas o desviaciones.
Es un camino “único”, con rectas y con curvas, con acotamientos y señales pero ya no hay un escape, no por castigo si no porque uno ya no lo busca, ya no deseamos escapar o salir a ver que otros caminos hay comprendiendo que el que estamos recorriendo al lado de la persona que elegimos y que nos eligió, es el camino más especial y valioso para nosotros. Porque así lo decidimos y porque es lo que más felicidad y fuerza nos da.
Sé que ese camino a veces no será cómodo o placentero, pero que a fin de cuentas es el indicado y lo que suceda en el es por algo extremadamente bueno para los 2 y que así debemos procurar que pase siendo humildes, generosos y compartidos en vez de egoístas; perdonando en vez de reclamar; comprendiendo sanando en vez de criticar y AMANDO por sobre todas las cosas, porque yo y la persona que yo elegí lo merecen.
Ayer el camino de regreso no fue sencillo y aunque yo no manejé, lo tengo muy en cuenta.
Vimos un atardecer fuera de lo normal, de repente nubes espesas y oscuras, rayos caer a pocos kilómetros de nosotros, tuvimos un frío estremecedor, vimos amigos caer y no poder detenernos a ayudar y tener que seguir adelante fue duro.
Tuvimos agua y hielo calándonos desde la medula hasta las ganas de resistir y de vencernos, pero lo que vencieron fuimos nosotros, porque el estar juntos es el motor más grande que puede existir en el mundo.
Ver a mi esposo temblar de frío, pálido y con las manos moradas estimuló mi fe y fuerza desde lo más hondo y me hicieron fuerte para ver por los dos así como el tuvo el valor para dejar que su poder superior condujera la moto una vez que la carretera ya se había perdido entre el frío, el agua el hielo y la noche.
Quise cubrirlo con mi cuerpo la más que pude e intenté darle un poco de calor aunque fuera con palabras, risas y miradas.
Ver sus ojos encendió mi amor por el aún más así como el amor, la pasión y el respeto por esta vida y sus senderos. Somos motociclistas hoy más que nunca. Pero ante todo: Somos pareja, amantes, esposos, compañeros, amigos incondicionales, cómplices y humanos en proceso de superarse pero JUNTOS.
No fue una noche fácil y el despertar hoy fue confuso y un poco sobre-exigente.
Sin embargo, tenemos la certeza que sin importar lo que pase, mientras estemos con nuestro poder superior y JUNTOS… Podemos con lo que sea. Vale la pena el compromiso de amarse cada día de aquí a la eternidad. Más allá de sociedad o religión, el compromiso que hacemos de entregarnos desde el alma hasta la vida cotidiana.
Miren a sus parejas, recuerden y vean en sus ojos la llama que los hizo unirse desde el primer momento y como ha crecido y se ha fortalecido con el paso de los días y los kilómetros recorridos. Hoy sus brazos y corazones están más llenos que si estuvieran sin esa persona. Hoy son mejores por todo lo que han compartido y superado. Abrácense, bésense y entréguense no como el primer día, sino como el conjunto de todos y cada uno de los días que llevan y desbórdense en amor. ¡¡ Valen la pena!!
Amor: Gracias por tu sinceridad, transparencia, por tu valor que me motiva y por tu fuerza que me aviva. Gracias por tu valor y responsabilidad. Por pensar en los dos y por ver por los dos. Estoy orgullosa de tu temple, tu fe inquebrantable y tu fuerza espiritual y física.
Gracias por tu ejemplo, tu resistencia y tus debilidades. Gracias por dejarme ser fuerte y protegerte a la vez que tu lo haces por mí.
Tienes toda mi confianza. Puedo caminar con los ojos cerrados de tu mano pues Dios nos guía y tu corazón siempre me ilumina.
Tienes todo mi amor por la eternidad y mi compromiso de seguir kilómetro a kilómetro junto a ti, yendo en tramos al frente o cuidando de tu espalda.
Gracias por todos tus detalles, por tu interés en mi y por todas las ganas que le pones a todo. Por señalarme mis errores, entender si señalo los tuyos y compartir el ser mejor día con día.
A nuestros amigos GRACIAS por estar con nosotros también en las buenas y en las malas. Por saber comprender cuando no podemos estar con ustedes físicamente y porque cuando lo estamos nos aceptan y nos brindan su alegría.
Gracias a los que estuvieron llamando y enviándonos su calor a través de la distancia.
A todos los ángeles y las personas que Dios nos puso en el camino hasta llegar a casa sanos y salvos.
A ti amor por estar a mi lado, Tu simple presencia ilumina mi vida, la llena de pasión y le da un sentido único que la hace valer la pena mucho más. Me haces fuerte feliz y amada.
Y sobre todo gracias a DIOS por la bendición del AMOR y de la AMISTAD. Jamás duden que existen. Jamás renieguen de lo que reciben pues mientras más dura sea la situación, mas fuertes seremos nosotros y por sobre todas las cosas JAMÁS SE RINDAN QUE LO MEJOR ESTA AUN POR VENIR.
Con Amor…
Andrea.















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